El pasado 27 de septiembre el diario Clarín (Buenos Aires) publica en su suplemento de economía la traducción de un interesante artículo del economista turco Dani Rodrik (enlace en idioma inglés) sobre El inesperado regreso de la tasa Tobin.
James Tobin (1918-2002) , estadounidense premio Nobel de economía 1981, mas allá de su labor académica se hizo conocido por su propuesta de gravar las transacciones financieras internacionales con una tasa pequeña, suficiente para evitar la especulación financiera de los negocios ultrarrápidos, pero que no impidiera el flujo de inversiones.
La denominada Tasa Tobin se propuso en la década de 1970 con la idea, según su autor, de "arrojar un poco de arena en la rueda de las finanzas": es decir, desalentar la actividad económica meramente especulativa y crear un fondo mundial para la lucha contra la pobreza, desarrollo de vacunas y tecnologías verdes, entre otras posibilidades.
Obviamente que la idea ha sido abrazada con entusiasmo por las organizaciones antiglobalización, y objetada con furia por el establishment conservador y liberal.
Aquí recuerdo aquella pregunta sarcástica de Carl Sagan.... ¿ Qué conservan los conservadores? . La respuesta es evidente: sus propios intereses pero.... estamos todos en un mismo barco, y según dice Rodrik, ( opinión que humildemente comparto), la tasa Tobin no representa una panacea, pero "sería un buen comienzo si queremos dar un mensaje contundente sobre el casino conocido como finanzas internacionales".
Artículo original en Project Syndicate.
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